| El tema es "si usamos o no un filtro"
para lavar nuestros negativos y fotografías ... Rotundamente
les aclaro que el filtro de agua es, lamentablemente, un "mal"
necesario.
Generalmente, es este un tema muy poco visto por los aficionados
y escasamente -¡increíble!- tratado por los profesionales.
Pero a la hora final de esperar muy buenos resultados, se impone
el uso de estos elementos.
Probablemente, a estas horas, usted se diga: -si vivo en la ciudad
de Buenos Aires, ¿para qué necesito un filtro de agua?
Vamos por partes. El agua puede ser "apta para el consumo
humano", pero tal vez no sea la adecuada para el tratamiento
de materiales sensibles como, por ejemplo, los negativos.
Los tanques de agua generalmente están en las terrazas de
una ciudad muy sucia y con smog. Por ello, la entrada de polvillo
atmosférico, partículas de tierra, hojas, insectos
y demás basuritas están a la orden del día.
Hemos visto muy pocos tanques de agua blindados y que además,
sean tratados con sistemas de higienización o limpieza periódica.
Si usted vive en una ciudad pequeña la cosa no cambia demasiado.
A veces, la dureza del agua (¿su bombilla se tapa a menudo
o a la pava se le deposita un sarro blanco en el fondo?), pueden
arruinarnos el mejor de los negativos.
Otro problema grave es el estado de las cañerías,
ya que la gran mayoría tienen plomo y con los años
se va reduciendo en su "paso" con incrustaciones, óxido,
etc. etc. Por lo tanto, si el tanque de agua estuviera limpio, generalmente
las cañerías no y son éstas las que proveen
y arrastran partículas que van a depositarse, fatalmente
en nuestras emulsiones.
Si a esta altura sigue sin creernos, por favor, vaya a su canilla
y llene un vaso con agua. Levántelo a la altura de sus ojos
y casi seguramente verá un torbellino de pequeñas
partículas girando dentro. Si lo coloca a contraluz verá
mejor el efecto.
¿Que tal? ¿se convenció al fin? Bueno, ese
pequeño polvillo, sales y ainda mais, se depositarían
en su negativo recién revelado y pueden "soldarse"
con la emulsión y acompañarla por siempre en su vida
fotográfica. Corolario: horas de paciente y agotador retoque...
¿Como lo resolvemos?
Primeramente les aclaramos que ésta no es una nota para
laboratorios fotográficos de alta calidad, que ya a estas
horas, supongo, ellos deben saber cómo tratar los negativos
de sus clientes en forma industrial. Nos dirigimos a los aficionados
que hoy en día son legión y que procesan sus pocos
o muchos negativos cada semana.
Economía de Guerra. Es para el caso de que no podamos darnos
el lujo de invertir unos pesos en un buen filtro de agua (la Argentina
es un país que está "siempre en crisis"),
instale un trozo de manguera plástica, de no más de
80 cm firmemente a la canilla con una abrazadera metálica.
En el otro extremo, el que estará dentro de la cubeta o tanque
de revelado, coloque una porción pequeña de algodón,
dentro del tubo, al que sostendrá con un trozo de pañuelo
viejo, que atará firmemente con un hilo. Bien casero y sencillo.
Después, por favor, nos cuenta cómo sale el algodón
que deberá cambiar cada tanto. Desde ya, que con este sistema
no podrá abrir la canilla a toda la potencia ni tendrá
tanto caudal de agua como antes, ya que la fuerza del agua, a pleno,
podía hacer desprender en algún lado la sujeción
"casera".
Ya disponemos de algunos dinerillos: Pues entonces se podrá
comprar un filtro de agua de "cerámica porosa".
Es un sistema bastante divulgado en nuestro Delta (algo más
rústico, pero efectivo), que usan los isleños para
purificar el agua que consumen (¡el color león del
agua, no!), aunque éste que le hablamos (uso fotográfico)
es más profesional.
Consta de un depósito transparente que incluye dentro un
elemento tipo cartucho, color rojizo o blanco, de base cerámica
que tiene micro-porosidades (parece una esponja dura), que detienen
gran parte de las partículas del agua. No son caros, pero
deben limpiarse cada tanto, ya que suelen taparse o bloquearse manifestando
así que "trabajan para nosotros".
Para limpiarlos, desarme el conjunto y sumerja el cartucho filtrante
en una solución de ácido clorhídrico al 20%
(también llamado muriático, que se vende en las ferreterías)
pero, por favor ¡cuide sus manos y sus ojos, ya que es muy
corrosivo! Luego, lávelo con agua corriente. Recomendamos
el uso de guantes de goma y de anteojos.
¡Ya somos potentados!. Y llego el día: podemos comprar
un filtro de agua con todos los chiches, que es simplemente un depósito
transparente de acrílico que porta un cartucho de pabilo
de algodón arrollado, muy blanco él, que está
diseñado para detener todo tipo de micro partículas.
Hay de variados tamaños y distintos precios, por lo que usted
decidirá cual le conviene a su espacio de trabajo, su bolsillo
y la cantidad de rollos o copias que procesará.
En este caso, una vez que lo observe muy oscuro o tapado, es hora
de tirarlo, ya que es descartable y debe comprar un repuesto. No
se sorprenda si ese níveo cartucho que colocó hace
poco tiempo, ahora se ha convertido en un tubo pegajoso y lleno
de un limo rojizo que mancha sus manos. Es sólo la confirmación
que estuvo filtrando bien para Ud., y que este artículo que
lee, le sirvió de algo.
Si usted es un exquisito como nosotros, pues no le quedará
más alternativa que usar ambos filtros en serie, uno detrás
del otro, como se ve en la foto 1, instalando primero el cerámico
y luego el del cartucho descartable: El primero detendrá
gran parte de la mugre y el de algodón soportará más
tiempo las inclemencias de las aguas y "trabajará más
descansado".
Finalmente, les recomendamos anotar en una hojita colocada cerca
del filtro, fecha por fecha, cuando hicimos el cambio del elemento
o su limpieza. Es fundamental para tener buenos resultados y darnos
cuenta de cómo pasa el tiempo en nuestras vidas. Una vez,
al cambiar un elemento filtrante, observando la fecha nos preguntamos
-¿todavía está este tipo, de Ministro?-increíble,
me refiero a lo sucio del filtro.
Por favor, no lo olvide. Limpieza y orden, aunque sea en nuestro
laboratorio. Filtradas fotos, mis amigos... Hasta la próxima.
Abur.
*El autor es el Director de la Escuela de Fotografía "Estudio
Raúl Forte".
Preguntas comunes sobre filtros de agua, que suelen hacernos en
nuestra Escuela de Fotografía:
¿Es lo mismo para negativos color que para blanco
y negro?
Sí, es lo mismo, aunque en el caso del color, se deben lavar
mejor los filtros y sus receptáculos y controlar el pH una
vez terminada la limpieza, para ver si los ácidos que vimos
no le cambian químicamente al preparado (sus drogas).
¿Cada cuanto hay que limpiar los filtros o cambiarlos? Eso
depende de la cantidad de rollos, del caudal de agua que usó,
del tipo de agua, etc. etc. Observe atentamente el color de su filtro
o repita cada tanto la prueba del vaso lleno y de inmediato vera
qué pasa dentro.
¿Puedo optar por no usar un filtro de agua?
Le sugerimos que lo use. A la larga, "se pagan solos".
¿Dónde se lo debe instalar?
A la salida (canilla) de donde procesa sus rollos o papeles. Si
lo usa en un lugar general, desde ya le decimos que al filtrar toda
el agua que usan en su casa, el filtro le durará mucho menos.
¿Puedo usar agua destilada?
Pese a lo increíble, es ésta una pregunta muy común.
La respuesta: es un dineral el que va a gastar y no vale la pena.
Olvídelo.
¿Puedo instalarlo yo?
Si conoce y tiene herramientas puede hacerlo, pero si no es ducho
con "los sanitarios", mejor contratar los servicios de
un plomero, ya que ellos sueldan, tienen dobladoras de caños
y conocen mejor el tema, para evitar posteriores "inundaciones". |