InicioSobre NosotrosServiciosEquiposContacto

Soluciones para los Minilabs:
Los fotoquímicos en tiempos de muy baja producción

En los momentos actuales se impone un estricto sentido de racionalización. Obtener el máximo rendimiento de los procesos de fotografía color, sin afectar la calidad, se ha convertido en una necesidad imperativa. Fotomundo ha consultado a los departamentos técnicos de varias empresas del sector para compartir sus recomendaciones y de ese modo arrojar algo de luz sobre este desafío.

La caída en el procesado de rollos ha sido verdaderamente notable debido a la actual situación del país, a la que se suma el escaso consumo por razones estacionales. Esto tiene consecuencia directa en los fotoquímicos ya que, se utilicen o no, pierden sus propiedades con el paso del tiempo por oxidación, entre otras causas.
El almacenamiento y la conservación de los fotoquímicos, así como las medidas que se puedan tomar para minimizar su degradación, son un asunto de acuciante actualidad.
Al respecto, Kodak recomienda que los concentrados deben ser almacenados en un ambiente seco y oscuro a una temperatura comprendida entre los 5° y los 30°C, en tanto que AGFA establece esos límites con apenas una pequeña diferencia, entre 8° y 25°C. Si la temperatura es inferior a los 5°C, muchos de los componentes pueden cristalizar y no volver a diluirse fácilmente. En cambio, temperaturas por encima de los 30°C aceleran las reacciones químicas.

Por su parte, el rellenador no se debe almacenar a baja temperatura pues, al ser agregado a la solución fresca o sazonada, afectaría la temperatura de trabajo.
A partir del momento en que se abre un envase con el concentrado, el proceso de oxidación se acelera ante la renovación del oxígeno en la superficie del líquido. Es mejor diluir todo el contenido que hacerlo de manera parcial y, si no se vierte toda la solución de trabajo en la cuba, se la debe guardar fraccionada en bidones llenos hasta la boca, en lugares oscuros y a 20° C aproximadamente.

La calidad de las copias en papel -entre otros factores- implica la renovación de las soluciones químicas cuando el volumen del rellenador utilizado es idéntico a la capacidad de los tanques, es decir, cuando se ha agregado tanto rellenador como solución fresca tenía el tanque al inicio.
Los químicos pierden sus propiedades no sólo por el volumen de material procesado, sino también por evaporación y oxidación, como lo hemos señalado. La oxidación produce una degradación de los baños aún cuando la máquina no esté produciendo.
La tasa de rellenado, por su parte, depende del tipo de procesador, del tipo y marca del papel, del volumen de material y del nivel de evaporación.

Para reducir el nivel de oxidación de los baños se pueden tomar varias medidas:

o Programar la producción, haciendo una tanda de revelados y apagar el equipo durante el resto del día.
o Empleo de tapas flotantes, que reducen la superficie de los químicos en contacto con el aire y acotan la evaporación.
o Incrementar la tasa de rellenado. Esta se debe consultar a cada proveedor de fotoquímicos.
o Agregado de antioxidantes. Son aditivos diseñados para el revelador, para el blanqueador o blanqueador-fijador, basados en sustancias que se caracterizan por ser ávidas de oxígeno.
o Intensificación de la rutina de mantenimiento. Un equipo que trabaja poco se ensucia más y, por evaporación, ciertas sustancias cristalizan.

Algunas propuestas:
Jorge Lemke, asesor técnico de AGFA, dice que "los equipos de revelado funcionan con una premisa: cuanto más se trabaja menos problemas se tiene", por lo que ante la baja producción comienzan a aparecer algunos problemas que, "en líneas generales se deben a: recirculación y alta temperatura continua durante la jornada, lo que implica poco relleno y consecuentemente poca renovación del químico en el tanque de trabajo" y, a partir de lo anterior " se incrementa la normal oxidación" lo que "modifica la composición y actuación del químico".

Esto conduce a una "reducida actividad del revelador, formación de barros y alquitrán en los fondos de los tanques, rodillos y filtros", además de "precipitación de Azufre y Sulfuro de Plata en los blanqueo-fijadores", aumento "de la concentración de los químicos por horas de calentamiento y evaporación sin la compensación de agua suficiente por no recibir suficiente relleno".

Eso produce "velos altos en las películas y blancos deficientes en el papel, además de bajo contraste y colores apagados", es decir, una pérdida de calidad.
Lemke señala que lo ideal es "rellenar un volumen equivalente al tanque de trabajo cada dos o tres semanas" pero como la actual situación no lo permite, entonces las medidas propuestas se sintetizan en los siguientes puntos: "Suspender el funcionamiento del equipo y prenderlo con mayor seguridad de su uso", además de "agregar cada mañana la cantidad de agua que compense la disminución de nivel por evaporación" y lavar " los rodillos para evitar cristalizaciones".

Otra medida es llenar los tanques de rellenador "por la mitad de volumen para evitar una oxidación prematura y agregar bolitas vacías de plástico y/o planchas de telgopor de ser posible, para tapar la superficie del líquido y evitar la oxidación".

También sugiere "aumentar los rellenos por encima de los valores dados por el fabricante, por ejemplo, en vez de rellenar 160 ml/m2 elevarlo a 180 o 215 ml/m2, así como también en casos más especiales (equipos de rodillos o con muy poco nivel de trabajo) preparar un relleno con cierta cantidad de arrancador (Starter) adicional y rellenar más".

En este caso considera que "lo más conveniente -sin costo adicional- sería contar con asesoramiento del fabricante para que, por medio de los controles sensitométricos (cuñas, tiras de control de proceso), pH, etc. se pueda determinar el mejor ajuste del proceso para las condiciones particulares del equipo".

Finalmente dice que "el ideal es incrementar el trabajo" y para eso se podría "promocionar algo diferente, aumentar la calidad, buscar nuevas alternativas tales como copiado de negativos en CD, índex print, cambiar la superficie del papel, etc.".

Héctor R. Bañon, Gerente de operaciones del Programa Kodak Express, destaca que "la situación de "stand by" es perjudicial tanto para el equipo como para el proceso químico, ambos no han sido diseñados para una operación de tan bajo nivel de producción y fundamentalmente afecta también al bolsillo del laboratorista, que pierde a dos puntas, por no revelar y por consumir mayor energía y materiales, en especial en el químico que se pierde por evaporación y se degrada por inactividad".

"Un método sencillo para determinar si la utilización de un minilab es baja -continúa diciendo-, consiste en medir o calcular las "rotaciones de la solución", a lo que agrega que "se da cuando el volumen en litros de relleno utilizado iguala al volumen en litros del tanque de proceso".

La manera de calcularla es:
S= V
R


Donde S: semanas de rotación; V: volumen total en litros del tanque de trabajo y R: volumen total en litros de rellenado en una semana. "Por ejemplo, el revelador de papel Kodak Prime está diseñado para minilabs cuya "rotación de solución" es de por lo menos una cada cuatro semanas. Si la procesadora de papel está por debajo de ese nivel de rotación, es recomendable el cambio de ese químico por la versión RA-RT, el cual está diseñado para procesos de papel de baja utilización", a lo que agrega que "la línea de soluciones Kodak RA-RT, poseen además la capacidad de recibir aditivos antioxidantes que le permite al laboratorista mantener una estabilidad de proceso aún con muy baja utilización".

Para saber cuando se debe incorporar aditivos al revelador RA-RT, es necesario conocer el porcentaje de utilización:
% : P x 100
C

Donde P: cantidad de papel procesado en m2 durante una semana y C: Capacidad semanal de la procesadora en m2. "Si el % de utilización está por debajo del 4%, será necesario añadir aditivo a la solución de relleno". Dice que la "línea de aditivos, son aptos para ser aplicados únicamente en las soluciones de relleno, no sobre la de los tanques de proceso y exclusivamente en los químicos Kodak RA-RT".

También recomienda que "cuando prepare sus químicos, evite la agitación en exceso (no produzca espuma) ya que puede producir una oxidación prematura" y concuerda en reducir "al mínimo el tiempo de la procesadora a la temperatura de proceso, de esta manera reducirá la evaporación y la oxidación, además reducirá el consumo de energía y el desgaste de los sistemas de recirculación y calefacción de soluciones". Recomienda hacer "funcionar el mecanismo de transporte solo durante la operación de revelado".

Considera que "el tiempo máximo de parada de un minilab no debe exceder de una semana; si esto sucede, lo recomendable es vaciar y lavar a fondo el equipo y desechar los químicos" y que "si las paradas del minilabs son prolongadas, intensifique el mantenimiento preventivo de rutina".

En invierno, dice Bañón, "trate de mantener cerrada (si es calefaccionada, mejor) el área de procesos, porque una caída pronunciada en la temperatura de los químicos puede modificar su estabilidad y además consumirá mucha mayor energía eléctrica en el primer encendido".

Marcelo Parreira, especialista de Reifschneider Argentina, que representa a Fujifilm, señala que "la solución más recomendada consiste en aumentar la tasa de relleno y utilizar químicos que incluyan en su formulación antioxidantes", pero que "también es necesario revisar periódicamente los circuitos de relleno y de circulación, es decir verificar el estado de los filtros, el funcionamiento de las bombas y realizar periódicamente el procedimiento de medición de caudal de relleno".

Agrega que "no hay que dejar de hacer el mantenimiento preventivo diario, donde entre otros puntos se deben mantener húmedas las tapas superiores de los racks, junto con los escurridores, tratando de disolver cristalizaciones si las hubiera", que se producen por "una sobre concentración de los químicos debido a la evaporación de los mismos".

Para reducir esa sobre concentración, Parreira también recomienda "completar diariamente el nivel de los tanques de proceso con agua a temperatura ambiente."
Concluye señalando que "todos estos cuidados redundarán en el mantenimiento y durabilidad de su equipo y también en la calidad de sus fotos, reduciendo el descarte, y manteniendo sus costos de producción acotados".

Konica, representada en Argentina por Hormenn, por su parte, sostiene que con sus fotoquímicos se obtiene "estabilidad del proceso, reducción de los residuos y alta calidad de impresión, aún con volúmenes bajos de proceso".

"Estas características -afirman - permiten mantener la calidad del proceso y evitar daños en los equipos, especialmente en períodos de bajo volumen de fotoacabado".

Los técnicos de Worldcolor y de Mitsubishi, "tomando en cuenta la baja temporada que estamos pasando" recomiendan que "la procesadora de papel se rellene diariamente en un 10% del volumen de la cuba de trabajo".

Dicen que "tanto el uso de productos de mayor tasa de relleno como de antioxidantes, son sólo un paliativo ya que si el volumen procesado es muy bajo, difícilmente se pueda mantener el buen estado de los químicos". Agregan que "mantener los químicos hoy resulta un poco más caro. Con tan baja producción, no son convenientes los químicos de bajo relleno".

Respecto a la conveniencia de "encender los equipos sólo para producir, hay que tener en cuenta que los productos tienen una vida limitada y, si bien la temperatura y la agitación aumentan la oxidación, lo que estaríamos haciendo es aumentar nuestro gasto de energía ya que el consumo del equipo para llegar a la temperatura de trabajo es mayor que estando en stand by".

Tecnocolor, también menciona "la manera simple y conveniente de controlar la renovación de químicos a través del máximo de semanas necesarias para renovar con relleno fresco la capacidad total del tanque de proceso" y agrega que "si la renovación del revelador de papel es mayor a 4 semanas" recomienda el uso del aditivo Tecnoprint TP-RA, que está disponible para ser agregado solamente al relleno de revelador TP-RA. Con el incremento "de la tasa de relleno de 160 ml/m2 a 320 ml/m2" se puede extender el tiempo de renovación a 8 semanas.
"Si la renovación del baño blanqueo-fijador de papel es mayor a 4 semanas, éste tiende a producir un precipitado de color blanco amarillento de azufre (sulfurización de la parte fijadora del baño). Llegada esa instancia se recomienda desechar el baño. Para que esto no suceda o para retardar este efecto, recomendamos el uso del aditivo".

Carlos Campilongo, de Químicos Max, destaca que "cuando el volumen rellenado sea menor que la capacidad de la cuba en dos semanas de trabajo, comienza la degradación del químico".

Menciona que "la solución de trabajo en constante movimiento por la acción de la bomba de recirculación sufre mayor oxidación que la solución de relleno, que permanece estática; la superficie está quieta y se oxida más lentamente".

Recomienda que "si carga el equipo con químico nuevo, asegúrese de purgar bien las bombas" puesto que "una bomba mal purgada burbujeará aire en la cuba de trabajo, inutilizando el fotoquímico rápidamente". Otra sugerencia es la de "revisar el estado de los filtros al menos dos veces a la semana" porque "un filtro tapado dificulta el ingreso de químico fresco".

Por último, dice que "de ser necesario utilice antioxidantes".

El departamento técnico de Ecotecnic y Suiji Química por su parte, dice que "para reducir el costo del fotoacabado se aconseja el uso de químicos de bajo rellenado, pero por la escasa rotación, existe una mayor posibilidad de oxidación".

Coincide en la recomendación de que "para disminuir la oxidación se debe reducir al mínimo el tiempo de funcionamiento de las bombas de recirculación, tratando de reunir todo el trabajo del día en una sola tanda, prometiendo la entrega en 24 horas" pero, "si esto no es posible y obliga, por razones de competencia, a la oferta en una hora, la solución consiste en el empleo de antioxidantes".

Destaca finalmente que "Ecotecnic ofrece toda la gama de químicos de bajo rellenado y de muy bajo rellenado, además de toda la línea de antioxidantes".

Eduardo E. Hinz, de Bestcolor y Champion, agrega que "los equipos con tanques de trabajo chico son para estas épocas los más adecuados, sus químicos se mantienen de mejor manera y de tener que recambiarlos no sería tan oneroso".

Recomienda "preparar dosis pequeñas para evitar tener estacionado fotoquímicos que no se utilizan y, aunque sea un poco más de trabajo, es conveniente prepararlos más seguido".

Comparte con los demás la idea de que "no se debe usar químicos de bajo relleno, salvo previo asesoramiento, porque disminuye su rotación y acelera su envejecimiento; si bien esto parece un contrasentido pues aumenta el consumo del mismo y de alguna manera también el costo, pero favorece la calidad".

También le solicitamos la opinión a Francisco Tastás Moreno, quien propone que "la reducción de la oxidación podría lograrse si se calentase el equipo a primera hora de la mañana e inmediatamente se realizaran todos los pedidos del día anterior y los que hayan ingresado hasta ese momento. Luego, apagar y esperar, silbando bajito, que amanezca el nuevo día, guardando el letrero que dice Revelado y Copia en 40 minutos. ¿Pero, qué pasa si el competidor de enfrente, siempre hay uno, tiene un cartel similar?". Entonces, reflexiona Tastás Moreno, "el bajo rellenado representa una operación más económica y ecológica pero mantiene más tiempo los químicos en los tanques de proceso.

Más tiempo significa mayor oxidación. Entonces, la única solución posible reside en la utilización de antioxidantes".

Arriba